Callejuela sin salida
Esos eternos inactuales (leído en Contrapunto)
spirar a un lector futuro, receptivo, es suponer que esta actualidad empobrecida y sobre todo empobrecedora de cuanto se le pone al alcance también entrará en el pasado. Que el devastador proceso contra el pensamiento es reversible, que encontrará, como todo, su límite, ya sea por hartazgo o tan solo porque nada puede durar eternamente. El problema no es predecir, como futurólogos amateurs, si el libro en papel sobrevivirá y en qué condiciones.
Tampoco, por intereses económicos de las grandes empresas informáticas, decretar su defunción (por lo general, cuando se insiste en vaticinar los funerales de algo es porque eso aún amenaza con una larga sobrevida). El problema radica en qué posibilidades tiene un autor de producir y difundir su obra cuando ella no está amparada por los recaudos de la taquilla o de los dogmas. Pero también, qué posibilidades tendrían el pensamiento y el arte de ser, o seguir siendo, actividades lucrativas. O dicho de otra forma, cuanto más se ubiquen en el papel de pura mercancía, más cerca también estarán de perder valor de mercado y circular libremente. Y habría, al fin de cuentas, que reflexionar si este confín del pensamiento como bien tasable no sería una situación productora de nuevas posibilidades. La actualidad no predispone a la producción de conocimientos. Sin embargo, constituye un desafío para imaginar nuevas formas de desmantelar esas estructuras que domestican las subjetividades y que convierten al creador en el asalariado de turno, el escribiente de éxito asegurado y chatura garantizada, más allá si la tinta es digital o impresa. Andar por senderos marginales, esquivar las luces que alimentan cajas que siempre permanecen en sombras, no estar a tono con la época, son también maneras de construir esos futuros lectores.
Las revistas digitales y el signo de los tiempos
El breve, pero sustancioso, artículo anterior lo hemos reproducido de Contrapunto, según se indica. Nos advirtió de su existencia un amable lector. Así pudimos conocer Contrapunto y comprobar que es una revista digital muy seria intelectualmente e interesante. En otras ocasiones, hemos conocido otras publicaciones del mismo calado, porque alguien nos las recomendó o porque las encontramos por casualidad. ¿Es ésta una tara consustancial a las revistas digitales? ¿Es la única? Las revistas de papel impreso, que son muchas menos, están en las librerías, en los escaparates, en los kioscos y son reseñadas en los suplementos literarios de los periódicos y en otras revistas. De nuestra experiencia personal podemos decir que La Fiera Literaria de papel era mucho más citada de lo que lo es ahora ésta, aunque ésta tiene muchísimos más lectores. Claro que las cosas pueden cambiar cuando todas las revistas sean digitales. Será otro el mundo literario y todo será. Por el momento ¿qué se podría hacer para que el talento esparcido por tantas publicaciones de esta índole llegue a más lectores? Si alguien tiene alguna sugerencia…
Homenaje a Cervantes
Queridos fieras,
Ayer asistí a un homenaje a Cervantes en conmemoración del CCCXCVI de su muerte. Este acto lo organizaba la Sociedad Cervantina de Madrid. Tuvo lugar en Plaza de España ante el monumento al escritor.
No recuerdo haber asistido a un evento tan bien organizado, tan digno y emotivo como éste: Se colocaron dos coronas de laurel, hubo banda de música ofrecida por la Policía Municipal, cuyos miembros iban vestidos con el traje de gran gala. Asistieron embajadores. Alumnos de un IES hicieron una dramatización de citas célebres de la obra. José Cuenca, prestigioso cervantista, hizo un discurso homenaje sobre el tema: Don Quijote, Caballero Universal.
Fue en plena plaza a plena luz del día y, aparte las personalidades y los participantes, no se acercó nadie más, ni siquiera por curiosidad.
El sociólogo Heller, en su conocida Teoría del Estado, decía que "el prestigio político de un estado crece si se logra que el tipo de cultura representado por él sea adoptado como modelo para la formación de la vida" y, siendo el motivo, un homenaje a la figura más insigne y universal que ha dado nuestra cultura occidental, cuesta entender por qué no tiene ninguna repercusión en la sociedad.
España está enferma, y no sólo por la crisis que la aqueja, está enferma porque la transmisión de los valores culturales ha fracasado.
En fin, esta noche, rezaré versículos del Quijote y pediré por las personas que consideran caballeros andantes a Messi o a Ronaldo.
!!Éstos sí que llenan plazas!!
Allá por el año 2005 y coincidiendo con la conmemoración del CD aniversario de la publicación de la Primera Parte de El Quijote escribí este poema:
INCESANTE CREACIÓN
Resignado en lóbrega posada viejo, pobre y manco filólogo sin método poeta sin parnaso.
Murió en silencio dejando una babel dorada de estancias infinitas donde se interpretan los enigmas.
Elena Tejada
Carta de un lector de Bruselas
Muchas gracias Cristina por tu respuesta...me habeis alegrado por lo menos la semana; desde el desarraigo Bruselense no me es fácil encontrar espacios abiertos de critica.
Si, voy en serio con lo de Muñoz Molina, porque vuestra justificada campaña contra el gran Marias aparta inmerecidamente del foco de la pista central del Circo Price a este autor tan plúmbeo y consciente de si mismo que, sin despegarse del convencionalismo mas chato, consigue aburrir a las ovejas incluso cuando glosa las anécdotas etílicas de su mili en San Sebastián. Y qué decir de esos artículos en Babelia de cateto triunfador que se cruza en Manjatan como Philip Roth, mientras su mujer perpetra columnas inmisericordes...
Vuestra pagina conecta mucho con mi convicción de que los realmente peligrosos no son los códigos davincis ni los policíacos nórdicos, sino la basura pseudoliteraria con pretensiones, como Marías or Molina, Paul Auster o Murakami: los que expenden emociones falsas, sentimentalismo sobado como experiencias únicas y yoes poco elevados como autenticidad separadora. Por ello os animo a abrir un poco el punto de mira y utilizar vuestro abundante ingenio contra otras piezas de caza mayor cuyas obras también recomienda encarecidamente el Telva.
Manuel Venator
Los insutos de José Luís Sampedro, por un lector de Sevilla.- Hola fieras:La verdad es que cada día es más insoportable ver las caras de nuestros dirigentes, sus muecas ridículas y oír sus palabras vacías. Por eso, me horroriza que en los medios de comunicación haya quienes no soportan el uso de palabras malsonantes en un escrito; y que, sin embargo, asistan impasibles a la destrucción de la sociedad democrática y de las mínimas garantías sociales. Con la democracia mueren la moral pública y la vergüenza de ser ciudadano.
En el siglo V antes de nuestra era, escribió Tucídides, citando las palabras de Pericles: δημοκρατία ἐστί διὰ τὸ μὴ ἄρχειν εἰς τοὺς ὀλίγους ἀλλ’ εἰς τοὺς πλείστας. Es decir, que la democracia es gobernar para el la mayoría y no en favor de las oligarquías.
Nuestros "grandes" políticos se solidarizan con los trabajadores y se bajan un 5% sus "ridículos" sueldos. El señor Hollande ha tomado su primera decisión, reducir su sueldo y el de sus ministros en un 30%.
A mí no me asustan los "insultos" de José Luis Sampedro. Me indignan la falsedad y la traición de nuestros políticos. Javier Almodóvar
El académico Javier Marías confunde, según han hecho ver expertos del Centro de Documentación de la Novela Española, el significado de muchísimas palabras. Las confusiones más frecuentes en su “obra”, declarada por nosotros en estado ruinoso, pero considerada un nuevo sol por los críticos lamedores del sistema son las siguientes, que no cometería ni un estudiante de bachillerato: proclividad con inclinación, tardar con durar, esperar con temer, apasionado con apasionante, minimizar con disminuir, ir con venir, falta de fe con falta de credibilidad, vergonzante con vergonzoso, gracias a con por culpa de, adolecer con carecer, virtualidad con virtuosismo, asumir con aceptar, oportunista con oportuno, mirar con ver, escuchar con oír, esquina con rincón, dintel con umbral, marinero con marino, dilapidar con lapidar, sorpresivo con sorprendente, longitud con extensión, clarividencia con claridad, claridad con certeza, cotizar con ser cotizado, resquicio con vestigio, improcedente con inoportuno, se lo prometo con se lo aseguro, novedoso con nuevo, definitivo con último, suplantar con sustituir, equívoco con equivocado, altitud con altura, relativismo con relatividad, competitividad con competencia, honestidad con honradez, carestía con escasez, oscurantismo con secretismo, rotura con ruptura, infinidad con infinitud, finalizar con finiquitar, causa con efecto, barbaridad con barbarismo, venir con llegar, análisis con síntesis, inducción con deducción, feminista con feminidad, geografía con territorio, favoritismo con carácter de favorito, sugerir con insinuar…”
A la vista de estas truculencias, que los colega críticos del Círculo de Fuencarral han divulgado en alguna ocasión, un pastor de cabras de Puebla de Guzmán, que se sabe de memoria el nombre, con su mote, de todas sus ovejas, ha decidido colgar la vara y ponerse a escribir novelas.
De una entrevista a Almudena Grandes.- Cada vez son más los lectores que, espontáneamente, nos envían trabajos o fragmentos de trabajos que se refieren a nuestro boletín y que encuentran en sus excursiones por la red. Reproducimos a continuación el contenido de uno de estos envíos, junto con una nota con el lugar de publicación, pero no la fecha.
ECP:Para finalizar, te haré una pregunta que puede que no te guste mucho, pero que me interesa. Hace poco visioné algunos números de La Fiera Literaria. Y, al parecer, tú —entre otros abundantes y famosos autores actuales— eres uno de los objetivos que atacan constantemente. Supongo que tu opinión sobre esta revista será bastante negativa, pero si puedes decirme algo o contarme una anécdota para terminar.
AG: Hombre. La fiera literaria yo no me la leo. A mí cuando me llegó esta revista por primera vez y empecé a leer lo que opinaban de mí unos señores que no me conocían de nada, hubo una cosa que sí me sorprendió mucho: el odio (…) El odio forma parte del lenguaje coloquial, pero el odio, en verdad, es una pasión muy rara. Todos decimos odio al Real Madrid, odio las acelgas, odio la música de Bach, pero esto es una forma de decir no me gusta, es una expresión coloquial. Sin embargo, al leer esta revista… El odio es una pasión muy rara. Yo no he odiado —creo— personalmente a nadie en mi vida y que a mí me odiase gente que no me conocía, al principio, me producía un desarreglo sentimental y estaba un poco sobrecogida por este motivo. Pero luego decidí que ya no la iba a leer. Me la mandan y yo la tiro a la papelera sistemáticamente. Esa es mi reacción cuando me llega La fiera literaria.
*Postdata feroz para doña Almudena.- Dignísima señora, si le hace daño que la odien, por nuestra parte, puede estar tranquila: aquí nadie la odia. ¿Hemos dicho de usted algo que signifique animadversión hacia su persona? ¿No nos hemos limitado a sus obras presuntamente literarias? Nuestro juicio, muy negativo, sobre su producción narrativa, no tiene por qué desembocar en odio ni, mucho menos, partir de ese oscuro sentimiento. A usted podrán odiarla los manes de Cervantes, de Fray Luis, de Quevedo y de nuestro antepasado don Lorenzo Hervás y Panduro. Pero ¿nosotros? ¿Unos humildes críticos, aunque, eso sí, muy preparados, honestos e infalibles? ¿Por qué? De otra parte, ¿fue usted consciente de la chorrada que dijo? Sólo quienes la conozcan de algo tiene sentido que opinen sobre usted. ¡Qué bien! Usted publica libros, sus editores se los jalean en demasía, y una revista de crítica no tiene por qué ocuparse de usted, a menos que la odie. Tenemos que pensar, por otra parte, que la mayoría de los críticos del país, o todos, son amigos suyos. Así da gusto. En cuanto a que no lee nuestro boletín, le diremos. Uno de nuestros submarinos en TVE nos contó que, en los momentos previos a la grabación de un programa Estravagario, alguien suscitó el tema “Fiera”, el más importante que se puede suscitar hoy día. Y que usted afirmó que se la leía de principio a fin. Incluso se ofreció a fotocopiársela a Rioyo, que no la conocía, como no conoce tantas otras cosas. Y nuestro submarino, un FM 2022, no tenía por qué engañarnos. Si fuera verdad que tira a la papelera, sin leer, el más importante libelo de todos los tiempos, le diríamos que esa falta de curiosidad de que estaría dando prueba es muy poco intelectual. Ande, ande, señora nuestra, y cuídese esos desarreglos de que habla. No está usted ya para esos festines de culos comestibles y pollas acojonantes de los que alardea.
Y una información de propina: su Las edades de Lulú, que no tiene bueno nada más que el título, no es una novela erótica. Ni usted ni quienes la premiaron tienen la menor idea de lo que es erotismo. Ni siquiera pornográfica es. Es una novela costumbrista. Cfr. mi Antropología, sexo y manifestaciones artísticas: del Aretino a Bataille, tesis doctoral, Universidad de Nanterre. M.L.B.
Un fichado nos habla de otros fichados, desde la Universidad de Aberdeen.- Será un gran honor ser miembro de la plantilla de la Fiera, que, sin duda junto con la del Madrí es la de más difícil acceso por ser la más laureada Urbi et Orbi, y por eso también la más odiada (aquí me temo queridos fieras que no coincidimos, pues soy madridista hasta la médula, parroquiano abonado del Bernabéu casi de nacimiento... Pero ¿sabéis que el Madrid durante la República estaba formado por probos republicanos y que la franja morada de su escudo fue ni más ni menos que un homenaje a la bandera republicana, algo que parece haberle pasado inadvertido a todo el país... Habría mucho de lo que discutir acerca de las acusaciones de equipo de Franco.
Respuesta.- No tenemos nada que objetar a que seas madridista hasta la médula. Aquí hay forofos del Barcelona, del Sevilla, el Getafe, la Ponferradina y la Cultural Leonesa. Doña Beneplácito Cadenas, nuestra conserja, es del Alcoyano y tiene un hijo que juega en se equipo, dice ella, de punta en blanco. Nos alegra mucho conocer el dato de la franja morada del escudo del Madrid. Pero sin duda cambiaron las tornas, porque está probado que “el equipo blanco” fue una especie de embajador deportivo del franquismo. Nosotros hemos oído decir a más de un jugador que, por todas partes que iban los recibían los embajadores y demás personal diplomático. Como si fueran dignatarios oficiales. El Régimen se aprovechó de los triunfos y la popularidad del Real Madrid y el Real Madrid se dejó querer.. |