¿Qué representa La Fiera?

Cuadernos de Crítica
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Escrito por Redacción de La Fiera Literaria   

Para José María Pozuelo Yvancos, Gonzalo Navajas et altri

 

Señores Criticos, señores Profesores: una vez más –y reincidiremos mientras estemos en este purgatorio— nos dirijimos a ustedes con el debido respeto para preguntarles qué ven ustedes en Javier Marias, para que digan las cosas que dicen de él. Nuestro estupor al leerles no tiene medida. Porque no se trata de distintos grados de valoración. No se trata de que ustedes dicen que es un genio, como de hecho dicen, y nosotros que no tanto, se trata de que ustedes lo glorifican –emplean para hablar de sus obras expresiones y adjetivos que no han empleado nunca para Cervantes, Quevedo, Galdós, Valle Inclán, etc.--, mientras nosotros decimos –y demostramos—que es una mierda, basura, un dechado incompetencia e impotencia.

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Escrito por M. García Viñó   

Un hedor no lejano

Crítica acompasada de Un calor tan cercano, de Maruja Torres

 

Apenas se leen unas pocas páginas de esta novela, se advierten dos cosas: 1ª.- Que su autora está convencida de que cualquiera puede escribir una novela; que no hay más que ponerse a contar cosas. 2ª.- Que Torres no tiene ni idea de lo que es una novela. Resulta evidente que nunca ha tenido un momento de reflexión sobre este género. Sin duda, debe de estar encantada con aquella memorable chorrada que Juan Palomo, uno de los puntales del ABC Literario, cita casi todas las semanas -añadiendo con arrobo indisimulable: Cela dixit-, la cual afirma que novela es todo aquel libro debajo de cuyo título se puede poner la palabra novela. Esto es una falsedad (sobre todo si partimos de la idea -que, incomprensiblemente, no todos los novelistas comparten- de que una auténtica novela es una obra de arte literario) y sólo puede habérsele ocurrido a alguien que, como Cela, no ha sabido nunca lo que es una novela. La novela es una forma de expresión de los valores estético-literarios que, como tal, tiene unas reglas que se pueden y deben obedecer y transgredir, multiplicar y reducir y, todo ello, desde cada obra particular, desde su estructura única e irrepetible, no desde ninguna preceptiva. Siendo complicado e intentando complicarle la vida al lector, diré que es una forma de expresión de los valores estético-literarios construida por un novelista, merced a una gracia especial que le otorga Satanás, no Dios, pues, como decía Julien Green, "la novela es un género peligroso". (V. en mi Teoría de la novela, Barcelona, Anthropos, 2005, mi refutación a la boutade de Cela, en la que tanta ineptitud se ampara.)

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Escrito por Clandestino Menéndez   

Un ejemplo: los críticos, su premio y Muñoz Molina

 

Hay sucesos que resultan tan elocuentes, que lo que "dicen" supera con mucho lo que quienes lo promovieron quisieron "decir". En algunos casos, como el que voy a comentar, algo que ni sospecharon, porque su vista es más corta de lo que se puede esperar de unos cortos de vista.

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Escrito por M. García Viñó   

Mientras leemos

Crítica acompasada de Mientras vivimos, de Maruja Torres

 

La primera página, la 9, compuesta de una línea y dos párrafos, el segundo de los cuales concluye -una línea- en la página siguiente, indica que la autora ha decidido ponerse trascendente, subir el tono literario hasta donde pueda. Una auténtica amenaza. He leído en alguna crítica que el libro trata de una escritora famosísima y una aspirante a escritora. ¿En cuál de las dos se encarnará Torres?, me pregunto. Y que uno de los mensajes del libro, pues se trata de un libro con mensaje, es que el escritor auténtico debe cumplir el requisito de ser él mismo. Desde este momento empiezo a temer que Maruja Torres no va a ser ella misma en esta novela, como no lo era en la balbuciente y un tanto pedestre Un calor tan cercano, en la que era ella misma, sí, pero no en el sentido de la autenticidad, sino en el la autobiografía, ya que se la veía incapaz de crear un personaje. Mi impresión es la de que la solemnidad presente va a tener peores consecuencias literarias que la vulgaridad de antaño. La salida de su casa y de su barrio de una tal Judith se nos presenta como si fuese la retirada de los diez mil. Por mucho que una persona admire a otra, por muy tontaina que sea, por trascendental que piense que va a ser el encuentro, no es para que se sienta, por medio de su creadora, protagonista de la Annabasis: "Hoy es el principio de su vida" (¡Nada menos! y está ya crecidita). "Por primera vez, alguien la espera" (¡Es increíble!) Son las dos primeras oraciones de la oración torresana. Y así toda la página.

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Escrito por Yoguribus Amarus   

Los dominios del bobo: Javierín y Javierón Marías

 

O los demonios del bobo. Es igual: el producto no se altera. Porque una de las facetas más sorprendentes del bobo Marías es que, en sus dominios, no se pone nunca el sol de la estupidez. Y la ciencia ha demostrado que esa estupidez es contagiosa. Hace tiempo comprobamos justamente cómo un árabe indocumentado proclamaba que Marías era su dios literario; hoy hallamos que la tontería humana es siempre inagotable, puesto que un tal Javier, que firma un absurdo blog (http://www.lalibreriadejavier.com/?p=21314), escribe las siguientes necedades:

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