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Los premios literarios: un enfoqueLos premios –digámoslo de entrada– están lejos de ser una práctica neutra o inocente. No lo fueron ayer. No lo son hoy. Ninguna estructura de dominio va a recompensar nunca cualquier tipo de producción, de actividad o de conducta que representen una amenaza real a su perpetuación. Y más bien habría que preguntarse si un arte tan inocente o neutro como para ser recompensado por una sociedad como esta , no habrá abdicado –ya desde el principio– de su más genuina vocación. Más ...
Literatura y publicidadSe están queriendo apoderar de todo, en el mundo de la cultura y de la comunicación. Ya dominan territorios, algunos muy extensos, en la televisión, la radio, la prensa y la editorial. (Sin tapujos, el número dos del grupo, flamante académico, defendió hace dos años, en un curso de la Complutense en El Escorial, la conveniencia y el carácter democrático de la acumulación del poder informativo en una sola mano.) Por ende, quieren hacerlo de manera excluyente. Cuando consigan su objetivo, quienes no estén con ellos no estarán contra ellos. Sencillamente, no estarán. Más ...
Industria cultural: contradicción en los términosUnos datos: la industria editorial española factura unos seis mil millones de euros al año (casi diez mil millones de pesetas) y exporta más de un treinta por ciento de su producción. Añádanse las cifras de la industria cinematográfica y de las llamadas “artísticas” en general, y se obtendrá un total que excede el de los sectores eléctrico o químico. Más ...
España, monarquía cocoteraSólo en las repúblicas bananeras (dictaduras solapadas) y en las monarquías cocoteras se produce el sometimiento complacido de los gobernantes a los poderes fácticos, religiosos o económicos. Y sólo en las monarquías cocoteras como la España degradada que nosotros llamamos, como Carlos Rojas, La Españeta , ese sometimiento se puede producir con el tinte folkclórico que ha adquirido aquí desde que gobierna el partido bicéfalo, pero no bifronte, que nuestro amigo Manuel Blanco Chivite llama el PPSOE. Más ...
La corrupción sostenible¿Dónde está el límite? ¿Qué frontera separa las transgresiones que la escala de valores de este moralmente relajado momento histórico considera veniales, y acepta como parte de la cotidianeidad –amiguismo, nepotismo, favoritismo, nombramientos a dedo, concesiones al poderoso, práctica del do ut des , hurtos legales, marketing basado en una publicidad directa o (peor) subliminal para productos intelectuales deleznables, premios literarios y concursos televisivos amañados, plagios, silenciamientos, exclusiones, falsedades, etc.-, qué frontera las separa, digo, de las que constituyen auténticos atentados contra la igualdad de oportunidades de los ciudadanos, por tanto, contra la justicia, o sea, verdaderos delitos? Más ...
Una modesta proposiciónEste país, para empezar con una definición, es lo que se dice una desgracia cultural. Tómese la novela o la poesía, el teatro o las artes plásticas, y siempre nos encontraremos con lo mismo: apenas repunta una novedad, una inteligencia, el país, es decir, la sociedad, la aplasta, la desvanece, la ignora. Más ...
Totalitarismo culturalNo se trata de un simple paralelismo, ni siquiera de una metáfora; se trata de una obviedad: la división de poderes establecida desde los tiempos de Montequieu se puede aplicar perfectamente a la vida cultural. Más ...
¿Hay un límite para la corrupción?Si lo hay, ¿dónde estaría? ¿Qué frontera separaría las transgresiones que, con el término que se suele aplicar a la degradación del medio ambiente, podríamos llamar "sostenible", esas que la escala de valores de este moralmente relajado momento histórico considera veniales, y acepta como parte de la cotidianeidad –amiguismo, nepotismo, favoritismo, nombramientos a dedo, concesiones al poderoso, práctica del do ut des , hurtos legales, marketing basado en una publicidad directa o (peor) subliminal para productos intelectuales deleznables, premios literarios y concursos televisivos amañados, plagios, silenciamientos, exclusiones, falsedades, etc.-, de las que constituyen auténticos atentados contra la igualdad de oportunidades de los ciudadanos, por tanto, contra la justicia, o sea, verdaderos delitos? ¿Estamos ya tan confortablemente instalados en la mentira que, como temía el profesor Emilio Lledó, aceptamos convivir con la corrupción, como nuestros pulmones con el aire que respiran? ¿Quién señala la divisoria entre lo que prácticamente todos se permiten y permiten a otros sin remordimiento de conciencia ni protesta, y una situación de inmoralidad que puede afectar al funcionamiento de la sociedad y a la marcha del mundo, que ahora va directamente hacia el estercolero? Más ... |
| Boletín del Centro de Documentación de la Novela Española | |